La Suerte del Bufón ~ Trilogía El Profeta Blanco III

¿Qué mejor forma hay de empezar el año que decidiendo cuál va a ser vuestro primer libro del 2019? En nuestro caso, sabéis que somos fans aférrimas de la escritora estadounidense Robin Hobb y, por eso, os recomendamos que si no sabéis quién es, empecéis a descubrir la Trilogía del Vatídico que cuenta con Aprendiz de Asesino, Asesino Real y La Búsqueda del Asesino.

Sin embargo, si sois de los que seguís nuestro blog o simplemente os gusta la literatura de fantasía y tenéis la suerte de conocer a esta gran escritora, sabréis que en España se ha publicado una segunda trilogía que cuenta, una vez más, con Traspié Hidalgo Vatídico como protagonista: El Profeta Blanco. Esta segunda trilogía está formada por La Misión del Bufón, El Bufón Dorado y, por último, La Suerte del Bufón. Y es la reseña de este libro que concluye esta nueva aventura de Traspié, la que va a inaugurar nuestro blog este 2019.

Si habéis leído El Bufón Dorado, recordaréis que dejamos a Traspié a punto de embarcarse en un viaje a la isla de Aslevjal para ayudar al príncipe Dedicado a conseguir la cabeza del dragón Yama de Hielo. La conversación que Traspié mantiene con el Bufón, en la que este le revela cómo en su última profecía ha vislumbrado su propia muerte, le lleva a tomar la decisión de impedirle viajar con ellos a esta isla con el fin de mantenerle a salvo.

La Suerte del Bufón

Sin embargo, el Bufón siempre ha sido un hombre lleno de recursos por lo que cuando, tiempo después, vuelve a unirse al grupo que tiene como objetivo presenciar la hazaña que debe llevar a cabo Dedicado para cumplir la condición impuesta por Elliania, solo el hecho de cómo ha conseguido llegar a tan recóndita isla asombrará al lector. De alguna forma, la presencia del Bufón consigue dividir al grupo entre aquellos partidarios de que Dedicado acabe con Yama de Hielo para poder así contraer matrimonio con Elliania y aquellos cuyo objetivo es el de salvar a dicho dragón con el fin de que pueda aparearse con la dragona Tintaglia y recuperar de esta forma una especie casi extinta. Sin embargo, al llegar a esta isla descubrirán que no son los únicos habitantes de la misma lo que les generará más de un problema.

A pesar de no contar con un enemigo tan marcado y odiado como Regio, la aparición de personajes como la Mujer Pálida, el Hombre Negro, Ortiga, la dragona Tintaglia, Vencejo o el mismísimo Burrich hacen de este libro una delicia que en ocasiones nos llevará de la aventura al drama y que nos revelará más de un secreto celosamente guardado.

Para mí, Ortiga es el gran descubrimiento de esta trilogía. No solo es capaz de manejar la Habilidad de una forma totalmente instintiva, sino que su personalidad (más parecida a la de Molly que a la del propio Traspié) y su relación con su padre biológico hacen de ella un personaje al que espero ver desarrollarse en próximos libros. Otro de los puntos fuertes de este libro es la relación de Traspié con el Bufón, siempre tan especial y de alguna forma precaria, que se había perdido casi por completo en El Bufón Dorado y se retoma por fin en este final de trilogía.

Espero que todo esto os haya convencido de la gran idea que es comenzar el año leyendo a Robin Hobb y sus trilogías. ¡Feliz 2019!

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