Stranger Things

Hace poco más de un año estaba pegada a la pantalla del ordenador angustiada por saber qué pasaba con Mike, Will, Lucas, Dustin y Once (Eleven para los que hemos visto la serie en inglés). Cuando la gente empezó a hablar de Stranger Things, no hice mucho caso a los comentarios. Una serie de niños, ambientada en los años 70 u 80 al más puro estilo E.T. o Los Goonies, no era algo que me llamase excesivamente la atención después de terminar la sexta temporada de Juego de Tronos… Sin embargo, al final todos somos ovejas y la presión de la gente de mi entorno hizo que le diese una oportunidad a esta serie que ha acabado convirtiéndose en una de mis favoritas.

Y es que Stranger Things es una amalgama de elementos que, aunque en un primer momento parece imposible que funcionen de forma conjunta, consiguen que el espectador los perciba como piezas de un puzzle que encajan a la perfección. ¿Que cuáles son estas piezas? Un grupo de amigos (niños/pre-adolescentes), un suceso extraño en el que se mezcla el género de misterio con el de ciencia ficción y ese ambiente ochentero de las películas de la infancia. Además, la historia en sí es más compleja de lo que puede parecer en un principio creando momentos de tensión que hacen que no puedas despegar los ojos de la pantalla.

La historia de estos cuatro niños comienza cuando una noche, después de haber pasado la tarde jugando a “Dragones y Mazmorras” en casa de Mike (Finn Wolfhard), Will (Noah Schnapp) desaparece al dirigirse a su casa. Es en este momento cuando dos equipos de búsqueda comienzan la búsqueda de Will. Por un lado, la madre de Will, Joyce (Winona Ryder cuya actuación en esta serie nos ha dejado sin palabras), y Jim Hopper (David Harbour), el jefe de policía de Hawkins, investigan el caso de la desaparición del niño basándose en un posible secuestro. Por otro, Mike, Dustin (Gaten Matarazzo) y Lucas (Caleb McLaughlin) emprenden una carrera vertiginosa que les llevará a una serie de descubrimientos que les harán plantearse los límites de la realidad tras su encuentro con Once o Eleven (Millie Bobby Brown), una joven con poderes telequinéticos que ha escapado del Laboratorio Nacional de Hawkins y parece saber algo acerca de la desaparición de su amigo.

Sin lugar a dudas es una de las mejores series del 2016 y esperemos que también del 2017 puesto que el 27 de Octubre de este mismo año está planeado el lanzamiento de su segunda temporada en Netflix (productora de la serie).

Como siempre aquí os dejo el trailer de su primera temporada.

thecat

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