Harry Potter The Exhibition

¿Es posible que quede algún fan de Harry Potter en España que no sepa que hay una exposición a la que puede ir en Madrid? Pues si es así, aquí hemos llegado nosotras para despertarlos y organizarles un plan por todo lo alto.

La exposición de Harry Potter en España fue inaugurada en Madrid  un sábado 18 de Noviembre de 2017 y de momento permanecerá en esta ciudad hasta el 2 de Abril de 2018. Por lo que hemos podido averiguar parece ser que Madrid es la única ciudad española que se ha podido colar en el tour europeo de esta exposición que en sus más de 1400 metros cuadrados recoge objetos, mobiliario y vestuario utilizado en las películas de esta famosa saga escrita por J. K. Rowling.

Antes de comentar el contenido de Harry Potter: The Exhibition, es necesario aclarar que esta se encuentra en el pabellón número 1 de IFEMA y que, por suerte para los que no tenemos coche, se puede llegar en transporte público bajándose en la parada de metro Feria de Madrid (antiguo Campo de las Naciones). Los precios de las entradas para los adultos van desde los 16,90€ de lunes a viernes hasta los 19,90€ si se prefiere ir en fin de semana, mientras que las de los niños (hasta los 12 años) van desde 13,90€  para visitas programadas de lunes a viernes hasta los 15,90€ si la visita se realiza en sábado o domingo (en todos los casos hay que sumar a este precio 1€ de gestión). Además, al comprar las entradas hay que especificar una hora para que la gente se reparta a lo largo del día y todo el mundo pueda ver la exposición con relativa tranquilidad.

 

 

En mi caso, cogí la entrada para un sábado a las 10:30 de la mañana y que estuvimos dentro unas 3 o 4 horas. Es cierto que aunque la entrada está un poco más controlada por las pequeñas actividades que hacen (foto con croma para que elijas tu fondo harrypotteriano y asignación de casa por parte del sombrero seleccionador), nadie controla el tiempo que pasas dentro por lo que cada uno puede eligir la rapidez con la que pasa por esta exposición.

Como ocurre en estos casos, la salida de la exposición coincide (siempre casualmente, claro) con la entrada a la tienda de regalos. Tienen prácticamente de todo: grageas Bertie Bott de todos los sabores, ranas de chocolate, pósters (hay uno de Se Busca a Sirius Black que me llevé a casa), peluches y lo más importante: varitas. No encontré muñecos Funko Pop ni Lego de Harry Potter pero podías comprar sudaderas, capas y camisetas (lo uno por lo otro).

En cuanto al contenido de la exposición, la cabaña de Hagrid, las camas de Harry y Ron y los trajes usados en el gran baile de Navidad de la cuarta película es probablemente lo que más me impresionó.

Un consejo: ¡No os la perdáis!

Fotos de Raquel Cortés.

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