Explorando Madrid: Estación de Chamberí

Quizá los madrileños (gatos y adoptados) ya sepan qué voy a contar hoy sólo con leer el título, o quizá no. Sea como fuere, para aquéllos a los que les gustan las curiosidades, los lugares inusuales y todo aquello que tenga un aire antiguo, os recomiendo visitar la Estación de Metro de Chamberí.

Sin embargo, no la busquéis en ningún plano de Metro, ya que esta estación se conoce como “estación fantasma” por ser eso mismo: un espectro en la línea 1 de Metro de Madrid. La línea de la que formaba parte fue, en efecto, la primera en llegar a la capital (no somos por aquí muy de buscar nombres enrevesados a las líneas…), inaugurada por Alfonso XIII en 1919 e ideada por el arquitecto Antonio Palacios con clara inspiración al metro parisino. La línea 1 constaba entonces de sólo ocho estaciones: Cuatro Caminos, Ríos Rosas, Martínez Campos (actual Iglesia), Chamberí, Bilbao, Tribunal, Gran Vía y Sol. La incorporación de este medio de transporte subterráneo supuso un gran revuelo en la época: nadie se fiaba demasiado de viajar bajo tierra. Ante esto, el arquitecto Palacios revistió los muros de suburbano con azulejos de un blanco brillante, así, bajo la luz de los faroles, se ganaba más luminosidad.

Fotografía: thehatofthemad.com

Aunque reticente, los madrileños terminaron aceptando este medio de locomoción y en pocos años se prolongó la línea existente hasta la estación del Mediodía, la actual Atocha.

Pero volvamos a Chamberí. Con el crecimiento de la popularidad (y recorrido) del Metro, los andenes fueron llenándose cada vez de más usuarios, nuevas líneas surgieron y las existentes debieron ampliar la longitud de los trenes, lo que supuso el fin de la estación de Chamberí, que, debido a su forma curva y a su cercanía con las estaciones de Bilbao e Iglesia, vio cerrar sus puertas el 22 de mayo de 1966.

La estación estuvo cerrada muchos años, hasta que en 2018 se reabrió al público como parte del proyecto Andén 0 de Metro de Madrid, actuando como museo no muy al uso. Por motivos de seguridad sólo uno de los andenes se puede visitar, aunque todo lo que vemos en él, así como la entrada, los anuncios de azulejo, las taquillas y accesos han sido restaurados para hacernos viajar en el tiempo. Lo más curioso de este lugar es que la línea de metro sigue existiendo, y de hecho, cada pocos minutos pasa un metro actual con viajeros ajenos a nuestra presencia en el andén de la estación fantasma.

Fotografía: thehatofthemad.com

Información práctica: acceso por Plaza Chamberí, s/n. Entrada gratuita hasta completar aforo. Horario: J 10-13h, V 11-19h, S-D 11-15h. Web: https://www.metromadrid.es/es/quienes-somos/anden-cero

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