El tiempo es el que es

Como se puede apreciar en el anterior post sobre El Ministerio del Tiempo, el cual se puede leer aquí, esta serie (o idea, según como se mire) me apasiona desde sus inicios. Es cierto que, para ser sincera, cuando comenzó la segunda temporada allá por febrero del 2016, la ausencia de Julián (interpretado por Rodolfo Sancho) y la incorporación de Pacino (Hugo Silva) no me acababa de convencer… Sin embargo, en tan solo un par de episodios, los guionistas, actores y directores consiguen que te encariñes con este nuevo personaje y que el Ministerio recupere su esencia (aunque nunca la perdió realmente…).

Y es en este contexto de profunda admiración por una de las mejores series (si no la mejor) españolas, en el que descubro el libro que Anaïs Schaaff y Javier Pascual han escrito sobre este tan querido ministerio. Pero este estado es un arma de doble filo… porque a pesar de que te hace coger el libro con “más ganas”, también te genera altas expectativas que son difíciles de alcanzar…

“El tiempo es el que es” es la primera novela basada en la serie El Ministerio del tiempo escrita por Anaïs Schaaff y por Javier Pascual (ambos guionistas de la serie de televisión) y publicada por la editorial PLAZA & JANÉS (uno de los sellos de referencia del grupo editorial Penguin Random House). Es una novela ligera, fácil de leer, que te transporta al mundo que vemos en cada capítulo, un regalo para los amantes de la serie que pueden disfrutar de tres nuevas aventuras de la patrulla original.

La novela se sitúa durante la segunda mitad de la segunda temporada, en ese momento en el que Pacino decide volver a su época y Julián ha conseguido sobrevivir al sitio de Baler en las Filipinas de 1899. Escrito de forma desenfadada el libro lleva a la patrulla a tres épocas y tres lugares de la historia de España:  el medievo en el año 780, Cartagena de Indias 1603 y  Canfranc en plena Segunda Guerra Mundial.

Lo mejor de este libro es volver a encontrarte con estos personajes en nuevas historias que aún no conocías (aunque la tercera “Tiempo de espías” se ha utilizado en gran parte en un episodio de la tercera temporada). Sin embargo, a pesar de que los Amelia, Julián y Alonso de la novela son esos personajes con los que te has encariñado, a medida que se enfrentan a las dificultades que van surgiendo te das cuenta de que no son exactamente los mismos. Este libro me ha hecho darme cuenta del gran trabajo que hacen Aura Garrido, Rodolfo Sancho y Nacho Fresneda a la hora de dar vida a estos personajes (aunque nunca he tenido ninguna duda). En ocasiones, en determinadas situaciones, echas en falta esa mirada divertida de Amelia cuando Alonso no llega a comprender alguna de las “modernidades” del nuevo siglo o la sonrisa pícara y cálida con la que Julián hace sus chistes en los momentos más inoportunos… Son pequeñas cosas en las que antes no me había fijado pero que al leer el libro me han venido a la mente.

Lo que he echado en falta al leer “El tiempo es el que es” son las descripciones. En ocasiones se presupone que el lector conoce cómo eran los diferentes escenarios por los que se mueve la patrulla y las descripciones de los lugares son demasiado escuetas (a mi modo de ver), por lo que para una persona que no es especialista en historia es difícil situarse en dichos lugares.

A pesar de esto la lectura es rápida y agradable y siempre tiene la ventaja de poder volver al mundo de “El Ministerio del Tiempo” mientras esperamos al estreno de la segunda parte de su tercera temporada.

thecat

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